17 de septiembre de 2012

CONSEJOS PARA VIVIR FELIZ

Jackson Brown no es un gran pensador, es sólo un hombre común, un padre preocupado por la felicidad de su hijo al que escribió estos simples “consejos”.















Justo en el momento que éste se marchaba a estudiar a la Universidad, lejos de su casa.

Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio.
Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos.

Poco tiempo después, ampliado bajo el titulo "Vivir Feliz", se convirtió en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y Millones de ejemplares traducidos a varios idiomas.


Vivir Feliz
-Observa el amanecer por lo menos una vez al año.


-Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.


-Ten un buen equipo de música.


-Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.


-Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.



Feliz Cumpleaños Josseline












                                 

-Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.

-Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.


-Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.

-Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.

-No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.


-No digas que te falta tiempo, tienes exactamente el mismo numero de horas al día que las que recibieron Helen Keller, Pasteur, Miguel Ángel, la Madre Teresa de Calcuta, Leonardo da Vinci y Albert Einstein.















-Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche.


-Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado.


-Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.


-Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.


-Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.


-Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. 

-Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.














-Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. 

-Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.


-Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.


-No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.


-Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir)


-Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.


-Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.


-Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también "el gran riesgo".














-Nunca confundas riqueza con éxito.


-No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.


-No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.


-Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.


-No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.


-No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.

-Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.

-No confundas confort con felicidad.


-Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.


-Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dio dos oídos y una sola boca)


-Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.







-Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.


-Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.


-Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.


-Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.


-La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo...


-Simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en su camino.

10 de septiembre de 2012

TRASCENDER LAS TRABAS DEL EGO



El Ego es la creación de pensamientos que hemos hecho realidad y que nos limitan. Empieza por considerar tu ego como una entidad que te acompaña y que tiene un propósito: «quitarte la libertad interior» y «hacerte cautivo».

El ego es muy voraz e insaciable, necesita continuamente retroalimentarse. Es invisible y siempre está a tu lado. Primero investiga y conoce a esta entidad, después percátate de que está obrando por ti. Y por último, libérate de él y ¡sé libre!.

El ego se empieza a formar poco después del nacimiento, cuando el niño se da cuenta de que lo que quiere no lo obtendrá automáticamente y que tendrá que buscar la manera de conseguirlo; sin olvidarnos de las dos emociones más primarias e inconscientes: la envidia y los celos. El niño va descubriendo su propio cuerpo y a identificarse con él, con su comportamiento, emociones y experiencias.

El entorno familiar y social es de gran influencia en la imagen sobre quién es, y quién es para los demás. Por consiguiente, las vivencias y experiencias en los valores de tener, poseer, acumular, ser el primero, ser reconocido, aprobado, las falsas creencias, la relación con el mundo y con otros egos sociales en los que se ha construido una sociedad competitiva, codiciosa, superficial, insatisfecha y vacía.



Todo ello va creando, formando, configurando y retroalimentado la estructura egoica; y como contrapartida, ocultando y distanciando al ser interior, que a su vez sigue condicionando a las nuevas generaciones en la formación del ego.

El ego hace que cada vez nos fijemos más en nuestros intereses distanciándonos y cegándonos cada vez más de la dicha y bienestar de los demás seres. Es como un gran narcótico que genera narcisismo y cuando no consigue lo que desea, siente recelos, inseguridad, inquietud, miedo e insatisfacción.


No se trata de aniquilar o eliminar el ego, ¡eso es imposible!. Se trata de que sea nuestro aliado y de que esté a nuestro servicio, lo que llamamos un ego sintónico; o por el contrario, vivir limitado y esclavo de un ego distónico.

El ego distónico es un tirano, una estafa, un timo, se ofende muy fácilmente, le encanta dividir entre ganadores y perdedores, se aferra a los puntos de vista y está siempre polarizando entre el apego o aversión, siempre quiere tener la razón.

Necesita continuamente sentirse superior a los demás, tener más, ansiar y acumular. Se identifica continuamente con los logros, la avidez, el poder, el triunfo, la fama; trata de imponer y manipular. Es un gran embaucador y tiene muchas artimañas, sabe muchos trucos sutiles y se las ingenia con todo tipo de autoengaños, subterfugios y escapismos.



Como decía el gran sabio Chidananda, «el ego es muy misterioso, no se puede saber que es. Es fraudulento, porque cuando tratas de averiguarlo es tu propio ego quien trata de averiguarlo, o sea, que no puedes atraparte a ti mismo». El ego distónico es un autentico veneno para la mente y el Ser.

El ego sintónico es un autentico manantial y fuente de satisfacción y de contento interior. Es un ego que se pone a nuestro servicio y al servicio de lo demás. No trata de apretarnos entre sus tentáculos; al contrario, es un gran consejero, amigo y aliado. 


Nos ayuda a sacar lo mejor de cada momento, ante lo grato y lo ingrato.

Nos aporta las verdaderas vitaminas del Alma, nos da energías, motivación, enseñanzas y, sobre todo, sabiduría. Nos fortalece contra las adversidades de la vida y nos hace sentirnos en unidad con nosotros mismos y con los demás seres.



¿Qué puedo hacer para conocerme mejor y trascender las trabas del ego?

Lo primero, reconocer que el origen del sufrimiento viene de nuestro interior. Nosotros somos los responsables de nuestra forma de pensar y de dirigir nuestra vida, una vez claro y asumido que nuestra mente es fuente de dolor y fuente desdicha.

Lo segundo, tomar la decisión y determinación de querer saltar de la orilla del sufrimiento a la orilla de la dicha y no ofrecer resistencia al cambio. 


Lo tercero, una profunda motivación de querer crecer interiormente y de buscar los medios, métodos y técnicas que nos puedan ayudar a realizarnos. Hay muchísimos métodos y técnicas de crecimiento interior.

Ser más consciente de lo que ocurre fuera pero también dentro; calmar la mente, pensar cuando hay que pensar y lo que es más difícil dejar de pensar; conseguir una mente sosegada, satisfecha; y ser soberano entre lo que pensamos, decimos y hacemos.

En suma, hallar la paz interior. No es un trabajo fácil ni sencillo, no hay atajos para llegar a la cima; al contrario, se requiere mucha motivación genuina, voluntad, atención consciente y perseverancia. Hay muchas actitudes que aprender y desaprender pero lo importante, como dicen todos los grandes maestros, no es la meta, el recorrido ya es la meta.




 ¿Cómo puedo saber si estoy trascendiendo las trabas del ego?

Estate muy vigilante y atento a tus reacciones, palabras y actos. Obsérvate e intenta investigar y determinar cuando tu ego influye y domina tu vida. El mejor banco de prueba es la vida, el día a día y momento a momento; en tus relaciones con los demás en el trabajo, la familia, los amigos, los vecinos, cuando vas de compras, cuando tienes que ver o estar con alguien que no te cae bien, y un largo etcétera.

 A medida que vayas adquiriendo conciencia de tu ego, podrás poco a poco liberarte del egocentrismo y entrar en la senda de la evolución de la consciencia, el Ser.
¡Sé sincero contigo mismo!

«Tú mismo eres tu último maestro. Tu maestro exterior no es más que una señal indicadora. Sólo el maestro interior seguirá contigo todo el camino».